martes, 26 de febrero de 2013

Ricardo Palma: el despenador

Vincent van Gogh. Pescador con sueste, cabeza (1883).

   Antes de continuar digamos lo que en muchos pueblos del Perú se conocía por despenador. Era el de este un oficio como otro cualquiera, y ejercíase con muy buenos emolumentos en esta forma:
   Cuando el curandero del lugar desahuciaba a un enfermo y estaba este aparejado para el viaje, los parientes, deseando evitarle una larga y dolorosa agonía, llamaban al despenador de la comarca. Era el sujeto, por lo general, un indio de feo y siniestro aspecto, que habitaba casi siempre en el monte o en alguna cueva de los cerros. Recibía previamente dos o cuatro pesos, según los teneres del moribundo, sentábase sobre el pecho de este, cogíale la cabeza, e introduciéndole la uña, que traía descomunalmente crecida, en la hoya del pescuezo, lo estrangulaba y libraba de penas en menos de un periquete.

Ricardo Palma. Fray Juan Sinmiedo. 

4 comentarios:

  1. Pues vaya maneras de quitar las penas, un poquito radical. Aunque tratándose de personas moribundas tal vez era lo mejor para ellas, pero vamos que antes de morir así preferiría una inyección o una pastillita que me haga dormir, porque este hombre antes de quitarte las penas te hace mucho daño.
    La pintura mas adecuada no puede ser, lo digo por lo de "un indio de feo y siniestro aspecto".
    Creo que me gustaría leer al completo este Fray Juan Sinmiedo.


    Un beso =)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Fray Juan Sinmiedo fue un fraile poco ortodoxo, un bravucón que se enfrentaba a cualquier persona, incluso a un muerto vuelto a la vida. Es un relato interesante.

      :)

      Eliminar
    2. Viejos manganzones creyendo en huevadas, habrá algo de cierto pero no es para tanto...

      Eliminar
  2. Viejos manganzones creyendo en huevadas, habrá algo de cierto pero no es para tanto...

    ResponderEliminar